La ergonomía del puesto de trabajo consiste básicamente
en adecuar de la mejor manera posible tanto la mesa y la silla de trabajo, como
el entorno en el que se sitúa: iluminación, superficie de trabajo,
posicionamiento respecto a ventanas y lámparas, etc. El uso cotidiano del
ordenador, como herramienta de trabajo, resulta en una constante fuente
de incomodidades si no se toman una serie básica de medidas destinadas
a conseguir una mejor corrección postural y a reducir el estrés sobre ojos,
espalda y brazos.
Las patologías que pueden surgir como consecuencia de una mala
posición de trabajo en el uso del ordenador son muchas y muy molestas, desde
"simples" tendinitis hasta el temido síndrome del túnel carpiano.
Una tendinitis mal curada puede calcificarse, y ser una permanente fuente de
molestias.
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